Todos los desiertos del mundo, independientemente de su latitud, pueden florecer. Y cuando lo hacen, es inesperado, extraordinario y mágico. Se trata de un fenómeno que ocurre una vez cada muchos años, durante un lapso brevísimo de pocos días, producto de condiciones atmosféricas muy especiales que propician la germinación de semillas que viven en el suelo en estado de latencia. Inspirada en el fenómeno del desierto florido, he creado una serie de obras que ilustran el surgimiento de flores en oníricos terrenos desérticos, buscando regalar al mundo una metáfora y un mensaje: estamos en estado de emergencia y es por eso imperioso recordar que aún hay esperanza. La inspiración, la pasión y la vida pueden conquistar incluso los momentos y lugares más hostiles.
Dimensiones: 50 x 80 centímetros.
Materiales: hilo de algodón, hilo de algodón con lurex, hilo de lurex, lana, retazos de tela regalados e histórico-familiares de seda, gabardina, satén y tul. Botones acrílicos perlados.
Se resignificaron 3 prendas de vestir en la realización de esta obra.
Dimensiones: 50 x 80 centímetros.
Materiales: hilo de algodón, hilo de algodón con lurex, hilo de lurex, lana, retazos de tela regalados e histórico-familiares de seda, satén, algodón y terciopelo. Botones acrílicos facetados.
Se resignificaron 2 prendas de vestir en la realización de esta obra.
Dimensiones: 38 x 120 centímetros.
Materiales: hilo de algodón, hilo de algodón con lurex, hilo de lurex, lana, retazos de tela regalados e histórico-familiares de encaje, terciopelo, gamuza, seda y satén. Botones metálicos dorados, con circonias engarzadas.
Se resignificaron 3 prendas de vestir en la realización de esta obra.
Dimensiones: 40 x 65 centímetros.
Materiales: hilo de algodón, hilo de algodón con lurex, hilo de lurex, acrílico, retazos de tela propios de seda, jersey, satén y tul. Apliques metálicos con circonias engarzadas.
Se resignificó 1 prenda de vestir en la realización de esta obra.